Antes de la aparición del hombre El incesante movimiento de las placas de hielo contribuyó a conformar el paisaje distintivo de Fife.
4ª era glacial Durante la 4ª era glacial, la tierra se hundió bajo el peso del hielo. Por tanto, el nivel del mar era 40 metros superior al actual. Esto generó las playas elevadas, las más altas se encuentran a 30 metros sobre el nivel del mar actual.
5ª era glacial Se crearon playas elevadas a 20 metros del nivel del mar actual. Aparición del hombre
6ª era glacial Se crearon playas elevadas a 10 metros del nivel del mar actual. A este nivel se han encontrado “funts”, o terraplenes artificiales. Las extensiones de hielo y nieve podrían haber sido el origen del antiguo nombre de Escocia, "Alba", que significa "tierra blanca".
8000 A.C. La Edad de Piedra Media. Tribus mesolíticas nómadas de cazadores-recolectores comenzaron a diseminarse por Gran Bretaña.
4000
A.C. La Nueva Edad de Piedra . El hombre del neolítico
empezó a asentarse y surgieron los emplazamientos
agrícolas, ya que el hombre del Neolítico
explotaba las fértiles tierras depositadas por los
glaciares en su retroceso. La playa de Kinshaldy, en Tentsmuir,
estuvo en su día ocupada por estos antiguos pobladores.
Izquierda: Herramienta de piedra de Tentsmuir aprox. 4800 A.C.
2000 A.C. La Edad del Bronce. Utilizando el cobre local y estaño importado, los hombres de la Edad del Bronce fabricaban armas, herramientas y hermosas joyas. En Fife existen algunos enterramientos de "túmulos redondos” que datan de este período.

500 A.C. La Edad del Hierro. Los celtas de habla britónica emigraron desde el sudeste, trayendo consigo la habilidad para fabricar armas y herramientas de hierro. Derecha: Túmulo redondo de aprox. 1500 A.C.
Su
primer enclavamiento se encontraba en las orillas del estuario
de Tay, desde donde se adentraron hacia el territorio de
colinas del norte de Fife. Allí, cubrieron las cumbres
con fuertes, algunos de los cuales todavía pueden
verse.
Izquierda: Punta de lanza de la Edad del Hierro
82 D.C. El paisaje de Fife era en principio rico en oro, hasta que los romanos llegaron aquí y se llevaron gran parte del precioso mineral, además de muchos de los artefactos históricos de la región. Su primer paso por Fife fue breve, ya que las hordas de salvajes locales los expulsaron rápidamente hasta el Muro de Adriano, la frontera artificial entre Escocia e Inglaterra.

3-400 D.C. Un ángel se le apareció a Régulo, uno de los primeros nobles romanos cristianos en la ciudad romana de Costantinopla, dándole instrucciones para que sacara las reliquias del apóstol San Andrés de la atribulada ciudad. Izquierda: moneda romana aprox. 150 D.C.
Aguardando las instrucciones divinas sobre dónde debía depositar las reliquias, Régulo viajó hacia el noroeste en un carro tirado por bueyes. Finalmente llegó al East Neuk de Fife.
Allí, Régulo recibió la orden de poner fin a su viaje y dejar descansar los tres dedos, la rótula y el hueso del brazo, que eran los únicos restos de San Andrés. Más adelante, el propio Régulo fue proclamado santo.
El nombre original del asentamento de St Andrews era “Muckros”. Su nombre se cambió luego por el de “Kilrymont”, que significa “la colina de la iglesia de Régulo", y posteriormente por el de St Andrews.
500 D.C. Nace San Serf a comienzos del siglo VI. La isla de St Serf se encuentra en Loch Leven. Parece ser que por aquel entonces, la isla formaba parte de Fortrenn, el antiguo reino picto que posteriomente se convirtió en Fife. San Serf, cuya festividad se celebra el 1 de junio, fue contemporáneo de San Kentigern.
Izquierda:
Báculo de la época de San Mungo.
527 D.C. San Kentigern (527-612), también conocido como San Mungo, patrón y primer obispo de Glasgow, nació en ese año. Era el nieto ilegítimo del rey británico Urien.
Su madre abondonó a Kentigern a la deriva en un cesto de mimbre que fue a parar a Curloss, donde fue recogido por misioneros. San Kentigern conoció a San Columbano con quien, según la leyenda, intercambió los báculos pastorales (bastones religiosos).
700 D.C. En el siglo VIII, durante el reinado del rey Angus, San Andrés se convirtió en el patrón de Escocia.